domingo, 21 de octubre de 2012
Hay que aprovechar cada momento bueno.
Un momento de soledad en el que las cosas malas no pueden amargar la vida, no pueden hacerte encerrar en una bola de cristal. A veces es difícil sacar una sonrisa cuando la vida no te da mas que razones para llorar, pero hay superarlo, conseguir sonreír sacar una sonrisa y que el mundo entero de vueltas alrededor de ella. Que las cosas sean diferentes, alegrarlo todo, no hay mas remedio que si te dan una ostia, poner la otra mejilla, cambiar de forma de pensar y conseguirlo todo. Yo no podría vivir en una bola de cristal encerrada en el mundo que no me duele nada, los sentimientos malos son necesarios pues si no se viviese momentos malos, los momentos buenos no serian mas que otro momento cualquiera en el que te lo pasas bien. Pues si, momentos malos hay y eso nadie lo puede cambiar, pero si piensas que si se cierra una puerta se abre una ventana consigues que los momentos buenos tengan mayor importancia en tu vida, que cada segundo sea un instante para poder pasar un buen momento. Puedo ser una gilipollez lo que estoy diciendo, pero es mi forma de pensar, y eso consigue que cada día sea un momento para disfrutar, para sentirse diferente de los demás y lo mas importante que cada segundo sea un buen momento para disfrutar.
sábado, 6 de octubre de 2012
Por que te quiero más que a nada.
Que no hay monstruos en el armario, ni los reyes magos te
vigilan para ver todo lo malo que haces. Sé que los malos son muy malos, y los
buenos no son tan buenos. Créeme, que he aprendido que los conciertos están para
dejarse los pies, y la voz. Que los besos a escondidas saben mejor. Que un baño
de agua fría a veces sienta tan bien como uno de agua caliente. Que el mundo
está plagado de personas agradables, y a la vez, de personas que no merecen ser
llamadas personas. Ahora sé que no hay calcetines para el pie izquierdo, ni para
el pie derecho. Que los tacones a las cuatro de la mañana en una fiesta, ya no
están en los pies. Que las medias se rompen muy fácilmente, y que el pintalabios
rojo no se borra de las camisas blancas.
Y lo más importante, sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho.
Y lo más importante, sé que de siete días a la semana, yo te quiero ocho.
Búscame y punto.
Yo callada, aquí sentada, tragando como si nada pasara. Lo
único que me jode, es que no te des cuenta que con una simple palabra puedo
reventar los indices de la felicidad. Pero seguimos en lo mismo, tu no haces
nada, sigues con tu rollo, queriendo seguir con el miedo de poder sentir algo
por mi. Solo me queda decirte, que me busques. Búscame cuando te apetezca,
cuando notes que me hechas de menos, cuando te mueras de ganas de tenerme,
cuando no tengas a nadie que te diga tonterias, cuando eches en falta las risas,
las caricias que erizan la piel, las conversaciones sin rumbo, los abrazos y las
locuras. Búscame cuando necesites alguien que te sorprenda, cuando te des cuenta
que nadie tiene esos detalles, cuando necesites que te digan lo especial que
eres, lo tonto que eres, y todo lo que te gustaria escuchar. Búscame cuando
mires el móvil esperando una llamada, cuando salgas y sin darte cuenta me
busques con la mirada entre la gente, cuando inesperadamente alguien te toque la
espalda y al girarte esperes que sea yo.
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